Si bien es cierto que los glassis son ventanas del alma,
Un gran glaciar es lo que se ve a través de ellos.
No! No es el calentamiento global...
Es el recuerdo que aún está por encima de los 30º
Aún es capaz de derretir ese gran glaciar.
Obviamente, las ventanas no son suficiente barrera para soportar el torrente
Y las lágrimas,
Las lágrimas, briyantes cual estreyitas,
Empiezan su recorrido;
Desde la parte más baja del glaciar desgarran,
Cual ácido clorhídrico,
Todo cuanto encuentran a su paso.
Para así llegar hasta el umbral de ambos glassis y,
Con estelar fulgor,
Acompañar al estruendoso llanto.
Al final, el cálido recuerdo se ahoga poco a poco
Dando paso a un estado de tranquilidad temporal,
Una piadosa tregua.
Y las estreyitas,
Todas esparcidas y secas en el rostro,
Traen un nuevo brillo a este decadente cuerpo.
Cada estreyita que se ha derramado ha ayudado,
Como si cada una fuese un gran Gurú,
A comprender en esencia lo que es vivir en estado de amor.
By † GPSK † ©
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