Camarón caramelo camarón caramelo. Nada como la explosión de una célula nuclear dejando manchas por la pared que gatean en el silencio. Una y otra vez ella repitió la escena. Cada vez mucho mas intensa. Viajando de la claridad al desquicio mental hasta que fue abatida por el aburrimiento.
La rutina siempre termina por aburrirla. Esta vez ella había ya intentado cualquier remedio, incluso los tóxicos. Se comió, bebió y metió cualquier cantidad de sustancias al organismo cuya unica finalidad era aletargar. Sintiendo menos y viviendo más.
Los tóxicos. Sólidos, líquidos y gaseosos (una vez uno que otro plasmático y prasmático) hacían en ella lo mismo. Euforia como primer efecto, al final (como todo) no tenían ya mayor respuesta ni alteración orgánica. No importaba cuanto tiempo los consumía, siempre se necesita más de eso. Y ha decir verdad, eso también ya comenzaba a aburrirle. Quizá sea su hyper-ballad, continuamente debe estar cambiando.
En el sentido antrópológico de Montaigne (el hombre como un ser cambiante) ella es su materialización. Lo único que no ha cambiado, es esa paradójica costumbre a romper con la costumbre. Quizá un poco por permanecer algo constante y otro poco por la frialdad de sus ojos. ¡Vaya ud. a saber! La cosa es que una vez más ha cambiado.
Todo, como casi todo en su mundo, comenzó como un juego. ¡Qué peligroso es jugar! Cada vez que lo intenta arriesga un poco más que la anterior. Se juega la vida esperando ganar ya la muerte. Juega tanto. Juega sin conocer las reglas. Aventura y traición, combopaquete de la diversión. Aun no se resiste a divertirse.
Jugando hoy ha llegado a un paraje que, cual soma, le produce euforia. La adicción sin ficción no va bien al organismo. Después de todo, hay que mantener un balance. En esta página de su historia, ella ha arriesgado casi el libro completo. Paradojicamente haciendo que tenga un sentido que ha estado escrito en cada letra.
No soy quien para juzgarla, sé que padece de sus facultades mentales. Las tiene demasiado exaltadas. Muchos colores se filtran por su pupila. Y en todo este tiempo que la he conocido, esta es de las pocas veces donde ya se ha separado de lo más que tiene. Cosa más extraña, los humanos casi no tienden a ser tan asi...¿o sí?
Lo único que hoy no pudo contestar fue su nombre. "Y tú ¿Cómo te llamas?". Momento incómodo en su rotar. La primera vez contestó por azar, la segunda por costumbre. "Que rídiculo sería explicar que uno no recuerda como se llama" se dijo a sí misma. Siempre es mejor inventar. Y tú sabes ¿Cómo me llamo?...
1 comentario:
Sin nada que decir, con los ojos llorosos. Busco como loco el silencio que pueda decir con estas palabras lo que siento, a lo largo del planeta, entre soles y sales, arriba muy lejos del cielo encuentro un cachito de vida que me deja un mas de lo que necesito dejar de respirar.¿Como decirtelo en otras letras?(no es pregunta, pero como decirlo de otro modo)
Me alejo cada vez de quien fuí y la vida, segun se dice, es para vivirla mejor, entre sueños de esclvos y de princesas encantadas, me dejo morir antes de encontrar la verdadera sabiduria...
Adiouu
Atte.
El morriees
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