Dos noches fuera de casa y mi casa ya no es la misma. Un soyozo eterno de soledad. Vacuo es un noble guardian que se casó con la soledad. Esa compañera que hoy me ha traicionado. Vivir sin más aliento del que te provee una esperanza, esas de las que tanto habla Cortázar, siempre produce estos efectos de vacuidad mental.
Esta cronopio hoy esta solita. No sabe bien porque las cosas pasan así y tiene muchas más preguntas que cuando se fue de casa. Mucha curiosidad expele, una vida vivida sin alientos. Hace poco un abandono corporeo ha cambiado su vida, esta cronopio está solita. Pues la soledad se ha ido y sigue sola. No hace falta imaginar mucho, el vacio se ha materializado. Más preguntas por favor. '¿Cómo será esa decisión de morir?'. Yo se que él tomó la decisión, ya no recuerdo mucho que pasó antes soló se lo que me ha heredado. Esta cronopio no se siente sola por esa ausencia por extraño que eso suene.
Se siente sola porque sigue buscando exasperadamente la luz, el calor y la fuerza ensimismados en un aliento que sea capaz de hacer vibrar el universo. ¿Por qué hará estas cosas?. Ya parece una misión de vida. Cada instante que transcurre, hace a su alrededor un sinsentido heideggereano. Sufre de un absurdo marginal de tasa creciente. Absurdo marginal, buen concepto. Yo espero que esa cronopio deje de padecer esos males, su risa me escandaliza pero su soledad me carcome.
¿Me regalarías un pedazo de sal?
¿Me darías un grano de arena?
¿y un rayo solar?
...
¿vivirás al lado
de un océano?
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