25.11.04

Año nuevo...


Trescientos sesenta y cinco días se cuentan para que el reloj aumente uno más en el contador de los años; y esto puede suceder cualquier día. Algo así como hoy, mañana o antier. Y se va el tiempo, para quien exista; y se va la vida. Sin que se tome conciencia de la sucesión de hechos. Se pasa de lunes a martes, de días soleados a inviernos, de tardes a noches; se consume la existencia un día a la vez. Un paso a la vez cada vez. Haciendo que ayer se parezca mucho a lo que hoy es, y a su vez a lo que mañana vendrá. Uno, dos y tres...del cuatro ya nadie se acuerda; la rutina esta construida.

La monotonía sólo es irrumpida por un estallido, por una bomba. Qué mejor si ella viene en el fondo de un pastel de cumpleaños, uno con el panesito sabor a chocolate (sin merengue por supuesto). El truco, y el reto, es acabar con el pan antes de que ella (la bomba) acabe con tu vida en manos de una estruendosa explosión. En su defecto que acabe contigo, cuya única finalidad sería la vuelta o el regreso a volver a construir el departamento de planta alta de paredes azules en el que vivías antes de que ella te trajera tu pastel de cumpleaños. ¿Serás capaz de aceptar el reto? ¿o tan sólo lo tomas por miedo al cambio?. Seguro harás lo que venga primero y te siente mejor. ¿Quién se resiste al cambio?...yeah right! [sic]

Este viaje ha comenzado por razones escondidas y ha terminado sin haberlas cumplido; dado que me he ensuciado las manos de chocolate al hacerle su pastel sin que él llegasé a probarlo. Estaba bueno, cabe mencionar. El saldo es de una bomba estallada entre las manos de una asesina, sin que su víctima fuese aquel a quien se le entregaría el pastel. En el transcurso de esta historia no fui lastimada, ni física ni emocionalmente. Tan sólo dañe en extremo la cocina de aquel departamento del piso dos de la calle Góngora. Ja! Al fin ya lo iban a demoler...nada más les ahorre el trabajo. Hasta luego...buena tarde!.



Feliz No Cumpleaños
...Sr. T





Pd. El objetivo real de este texto era el de felicitar al mariachi ecléctico en su veintiunavo aniversario. La historia es un pedazo de su regalo de cumpleaños (dado que el pastel ya estalló ha ha ha) y no fue inspirada en un hecho real (como casi todo lo que publico en este lugar...sí claro! [sic])


1 comentario:

un soñador cualquiera dijo...

el año termina para unos, para otros sólo son festividades de cumplimiento de protocolos sociales, sirva para que los hipócritas se arrepientan de sus pecados y los mentirosos prometan cosas incumpibles... otors, en cambio, sin importar el día u hora seguimos soñando, amando cuando se puede y viendo las estrellas.

que bueno que sigue escribiendo, andaba algo preocupado... y por qué demonios no puse esto de arriba en mi página???!!!!

el flako mix