Las columnas metafóricamente hablando, son el tronco de los árboles; árboles que hacen crecer y existir a una sociedad, espacio vital donde también se escribe la historia de la civilización. Son elementos capaces de hacernos creer en su fragilidad aparente, escondiendo detrás su fotaleza: soportar sin ser soportados. La conexión inevitable y venerable entre la humanidad y la naturaleza, hombre con la Tierra. Además de ser dignas alegorías del milagro de la supervivencia, creaciones que por su audacia han tomado diversas formas y estilos arquitectónicos.
Los vientos implacables soplan a su alrededor, marcan su existencia mientrás desafían al tiempo entre sus hojas caidas. La melancolía se esconde entre ellas, solitarias, arrogantes y soberbias; unidas entre si por brazos, ramas que unen pedazos de verde forraje: individuos mal coloreados.
Y los bosques... los bosques y las tundras, las estepas y sábanas, no son más que vestigios vivientes y enterrados de culturas empolvadas. Granos de arena y hojas por igual, son testigos de conmemoraciones, sucesos, hazañas y héroes.
Post Data. Este texto lo escribi en el primer año de mi carrera, fallida, como ingeniera en sistemas, ja! no sé ni de que hablo =/. Le modifique unos párrafos, en verdad era incomprensible jajajaja pero sonaba muy prometedor =P
¿de cuál me fume?
Emiliana Torrini - Sunny Road.mp3
1 comentario:
de la que hayas fumado, comparte! que me quiero poner igual!
beso alucinógeno
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