15.11.05

Un día cualquiera...


Ocho de la mañana, es muy temprano despertar hay que seguir la siesta matinal.

Nueve de la mañana, hay que lavar la ropa sino pronto no tendras que ponerte.

Diez de la mañana, hay que arreglar tu cuarto sino pronto no encontraras siquiera lo que queda de tu vida en él y comenzarás a encontrar vida en él.

Once de la mañana, desayuna sino al rato no veras tu suerte y moriras de hambre y con pocos pesos en la bolsa no podras comprar un buen alimento.

Doce del día, abandona tu flojera y sal a enfrentar el sol con la cara en alto -por vivir en un cerrito más que nada-.

Una de la tarde, entró a una oficina burocrática. Si esta vez se les antoja revocarme el tramite juro que no volveré. Ahora que dedico mi tiempo al ocio se me han ocurrido diversas maneras de pasarla, una de ellas me trajó el día de hoy a solicitar mi Registro Federal de Causantes. Nisiquiera sé como se usa, ni para que sirve; simplemente es un requisito donde trabajo y como me gusta ese lugar yo cumplo lo que me piden. En quince días habiles tendre mi fabuloso R.F.C.; justo esas son las cosas que me hacen pensar en que posiblemente este creciendo para convertirme en un asqueroide adultoide (jajajaja sinceramente no creo lograrlo). La doña que me atendió apunto con ojos de asombro hacía mi diciendo "pero mira, estas chiquita"... tres segundos después le conteste "bueno, tengo veinti.tres.años puede ser eso ¿poco?". Medite poco el asunto y seguí avanzando, al final del día tenía que volver con la placa del auto de mi madre que un policia había tenido bien a quitarme por estar estacionada en un lugar no apto para estacionarse. ¡Qué delicadeza!

Tres de la tarde, estoy en un punto en "Y" hay que decidir cual será el siguiente paso. Recuerdo que las cuatro de la tarde había quedado en "entrevistarme" con una morrita que ha sido la única interesada en emplearme sin conocerme. Así que mi camino en "Y" se convierte en una "L". Vuelta a la derecha y todo derechititito. Llego media hora antes y reviso mi "futuro" espacio laboral. Observo atentamente. Departamento de niños, niñas, jóvenes, ropa de noche. Bien. Estilo ante todo. Aun así yo no compraría algo en esa tienda. Me llama mi entrevistadora. Blablabla. Bueno ahora necesito que tramites tu "pre.afiliación al IMSS porque blablabla". ¡Diablos! otro maldito proceso burocrático. Sin hoja rosa no me emplearán, lo que se traduce en menos fondos monetarios para mis futuros viajes, simplemente inconcebible. Amablemente me sugiere visitar una clínica y preguntar por el trámite en cuestión.

Seís de la tarde, regreso a casa y me estaciono en la mesa con comida servida. Apenas regreso a casa y siento que mi día apenas comienza junto con mi dolor de cabeza. En verdad me molestan tanto el papeleo burocrático que, aun tomado con la mejor cara, me sigue afectando.

Nueve treinta de la noche, realmente considero buena hora para dormir. Hace mucho no duermo bien, ni duermo el número indicado de horas, total quizá me duele por falta de sueño -me pasa seguido-. Sí, buena idea, a dormir.

Nueve treita y dos de la noche como efecto boomerang tengo un momento de lucidez y regresa un dibujo que cambía todo mi malestar. ¡Adios jakeka provocada por la burocracia! ¡Hola sensación de despreocupación juvenil!. Amo ser joven. En fin, todo este texto tuvo sentido y causa por Röu y Momo. Aqui les dejo una foto -tamaño natural-.



Momo: símbolo inequívoco de felicidad

By Röu




obrigada röu




1 comentario:

DRAGON1976 dijo...

Pues parece bastante movidito tu dìa no crees?? ya pronto, muuy pronto probaràs los sinsabores del R.F.C. la hoja Rosa del Imss, es in-dis-pen-sa-ble, mira que te lo dice tu asesor jurìdico, saludos panameños oooorly