El día comienza, su cotidianidad de jugo de naranja y cigarrillo no merma su peculiaridad. El invierno está por llegar y el otoño prepara la despedida, saldrá de escena tan pronto las hojas dejen de caer de los árboles.
La verdad nunca quise que llegaras, ni que te instalaras a mi lado en la mesa de la cocina, y mucho menos que usaras la otra mitad de cama que me servía como ring de pelea. No es egoismo, me gusta dormir acompañada tanto como desayunar o comer; sólo que detesto mi comportamiento cuando estas conmigo, me transformas y te llevas todo -las palabras y las ideas- sólo con la mirada, dejándome desnuda y sobre todo, vulnerable -el instante de máximo histrionicismo-.
Disfruto mi soledad como disfruto tu compañia. Y cualquiera que me conozca, sabe que amo sobre todas las cosas estar sola en casa, termina la idea tu solo.
El departamento es pequeño y la cama grande. No necesito más espacio del que tengo. Ventanas grandes y mucho aire circulando a través de ellas. Me gusta que te despiertes antes y las abras para mi, por mi. En mi mañana, en mi presente, en mi casa. Más que dormir, siempre prefiero despertar. Siempre prefiero despertar con las cosquillas en el estómago -preguntándome lo que estaras haciendo- y las sábanas entre las piernas.
No teamo, no tequiero, sólo deseo pasar el resto de mis mañanas contigo al lado. Que el otoño, el invierno y la primavera nos vean jugar entre las sábanas. Que la desnudez no me incomode a tu lado, que la vulnerabilidad no parezca dañina, que mi transparencia no me mimetice con el paisaje.
No sé que hare cuando me abandones, prefiero que te quedes un rato más nada más. Otro segundo en la sala, y uno más en la terraza. Sé que te iras, y con eso yo contigo, aunque me quede en este departamento, aunque lo reconstruya. Un brazo mio, el creativo, se irá contigo. Así tiene que ser, la creación se va con la inspiración. Yo me quedo con tu humor, amo la risa que me provocas, y con mi imaginación, así podré seguirte imaginado una y otra vez, después de cada final.
Me gusta tanto que me gustes, que me asombres. No hay final ni principio, es una continua sorpresa y descubrimiento. Sí, tú me gustas. Me gustas para mi, y es tanto mi entusiasmo que ya estoy pensando en todas las formas de invitarte a viajar conmigo. Pero lo que me gusta más es esa curiosidad que me mata por conocerte...
Go, put your records on...
tell me your favorite song...
¿vendrás?
Corinee Bailey Rae - Put your records on.mp3
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