Cuando regresó a Punta Arenas, Wieder declaró que el mayor peligro había sido el silencio. Ante el estupor fingido o real de lso periodistas, explicó que el silencio eran las olas del Cabo de Hornos estirando sus lenguas hacía el vientre del avión, olas descomunales ballenas melvilleanas o como manos cortadas que intentaron tocarlo durante todo el trayecto; pero silenciosas, amordazadas, como si aquellas latitudes el sonido fuera materia exclusiva de hombres.
El silencio es como la lepra, declar{o Wieder, el silencio es como el comunismo, el silencio es como una pantalla blanca que hay que llenar. Si la llenas, ya nada malo puede ocurrirte. Si eres puro, ya nada malo puede ocurrirte. Si no tienes miedo, ya nada malo puede ocurrirte.
.Estrella.Distante.:.Roberto.Bolaño.
¿puede ocurrirte?
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