4.11.04

La última historia...


Las tardes pasan cada vez más cálidamente. Que el día tenga diversos olores tiene sus razones, siempre más entrañables de lo imaginable. Con mis calcetines de estrellas puestos salgo a dar la vuelta por la ciudad...visito lugares y a personas, al final del día siempre me robas minutos. Te he recordado tanto, unas veces con las palabras y otras tantas con la soda y el estereo. Mis motivos son tan ligeros que se vuelan con el aire, ese aire que refresca la tarde de sol invernal. Será quizá sea temporada de patos, lo cierto es que todo ya me lleva a tí, mi última historia. La frescura y vivez del recuerdo remueven las arenas, todavía eres una pintura fresca. De esas que si tocas te quedas con la sensación de seguir pintando, el azul en mi dedo me dice que he cambiado ya de nuevo la pintura. De lejos, en verdad, te aprecias mejor.

Tantas cosas se aprehenden antes del atardecer. Sobre mi y sobre él. Salió el sol y se fue el sol, nosotros seguiamos caminando y hablando. Él agobiado por el amor y yo intentaba recordar cada uno de los pasos que he dado. No sé si sea la edad, el colmillo o mi instintiva despreocupación, lo cierto fue que aquella tarde comprendí más de lo debido. Te entendí más de lo querido. Hoy, a días luz de esa tarde, te puedo contar que han pasado cosas 'raras' (esas que sabes que siempre me pasan) en el camino a casa, mi nueva casa ha quedado bonita; espero luego te des una vuelta. Sucesiones estelares, desintegraciones cósmicas. Sin rencor y sin dolor hoy te escribo. Dos meses han pasado desde ese jueves lluvioso, mi luto ha sesado. Con risas y extraños aromas...te he dejado libre. Atarnos es ya una tontería, deje ya el costalito que guardaba mis rencores, mis malas caras y nuestros malos ratos. Lo he cambiado por una almohadita que en esas noches de locura uso, esas donde uno necesita pensar claro, en las que uno debe regresar a la Tierra para seguir volando.

Yo sé que debes estarla pasando medianamente bien, tirándole a bien. Sé que has tenido malos ratos y que te sigues componiendo (como ser humano). En serio me da gusto lo que ha sido y es de ti apesar de nuestro alejamiento. Sé que eres orgulloso y que yo soy paranóica. Sé que si todavía no nos cruzamos es debido a una mística razón. No te extraño, te recuerdo con mucho cariño. Con ese tipo de cariño que dificilmente desaparece con el tiempo o la distancia. (ahora si estoy a nada de llorar y eso no estaba en el guión -gulp!-)...*sUsPiRo*

Brindo con una sonrisa por las miles de tardes que me regalaste de tu vida. La fiesta el día de hoy es por las horas de viaje y debraye que vivimos. Brindo por vivir lo que tenengo, por disfrutar de lo que me es otorgado...



¿Voce brindás conmigo?







1 comentario:

Dlx dijo...

Qué lugar tan sofisticado y entretenido. Caray, Vecina! Usted siempre ha sido y será una sorpresa agradable.

Me encanta cómo escribe, siempre me han gustado las vidas interiores a colores.

Un saludo,

Una Vecina