6.9.12

Viajes entre ácidos y azules…



Llegó, sin sombrero, a preguntarle Is your love big enough?, pelo chino alocado y una voz inevitable… la respuesta no fue fácil. El resultado fue el mismo, una ruptura entre dos amantes: soledades y olvidos inducidos. “Forget”, primer sencillo, fue la última perorata entre ellos. Esta escena es parte de una historia viciosamente repetida, el disco es la colección de lo que sigue hacía adelante: enojo, melancolía, esperanza y una vez más… amor. Ella es Lianne La Havas, una inglesa que debutó el año pasado con un EP titulado Lost & Found. Altamente recomendable mezclar su primera larga duración con la lectura de La noche del oráculo de Paul Auster… Si el amor existe en este disco suena a “Au cinema”, ella tiene la cadencia del enamoramiento entre Sydney y Grace.

Tan despacio como si fuera en el oído, tan distorcionado como si fuera en cámara lenta, tan colorido como si se estuviera bajo los embrujos de la ayahuasca, Samara Lubelski trae la sicodelia a la piel. Wavelength, su última larga duración, es una burbuja hermética, nos encapsula entre susurros vocales y guitarrazos de acidez. Recomendaría acompañar escucharlo al tiempo que se pasan las hojas En el camino de Jack Kerouac.

Once in a while I learn how to smile… introspección, cuartos con todo tipo de recuerdos añejos, cajas que rebosan de juguetes, papeles y fotografías. Letárgicos y abruptos viajes de la mente, algo muy cercano a lo que te reta experimentar Steven Wilson con su última producción: Grace of Drowning. ¿Ni idea de quien hablo? Brecha generacional. ¿Rock progresivo? Sí, Pink Floyd. No, no todo en esa escena musical fueron ellos. También estuvo Porcupine Tree, donde Steven inició su carrera musical. Si andan inspirados, acompañen este disco con la lectura de otra genialidad: El Manantial de Ayn Rand.

Suerte. Y… buen viaje, experimenten.



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