Estoy en la panacea de cualquier surfista playero. Montado sobre la ola más grande que tus mares me han dado. Éste es el estado más puro del equilibrio humano, justo en medio de ambos.
Natalia se había enamorado de un poeta; con él el amor, y sus rutinas, salía en forma de versos libres. Los brazos se les enredaron al corazón como coplas gigantes. El resto de ellos se redujo a realizar actividades que los mantuvieran vivos; esto es, a besarse las ilusiones y tomarse de los sueños...
Ven improvisa en mi cuerpo lentamente jazz... Natalia, entre el orgasmo y el alucine, se lo dijo antes de que él regresara del eclipse. Ella no es poeta, con ella la libertad se pinta de color azul, del profundo mar, pues en sus ojos se encierran los más grandes misterios que él pudo observar. Son sus mares los que hacen natural la purificación del espíritu humano...
"Sabras, es necesario que los demonios salgan de sus jaulas para amarnos tranquilos mivida" le decía siempre a ella. Él sólo sabe hablar de ella.
Me desperté con la sensación de habernos besado, mi boca aún te buscaba. Natalia había regresado al estado alpha. La nota, escrita sólo para ella, junto a su almohada decía:
Hoy mi lengua se despertó buscando la otra, la que viaja en sus sueños...
Hoy mis labios se partieron por tu ausencia...
En la mañana siguiente se consiguió un lugar en la playa, lo esperaría en Punta Cometa. No hay más, el nicho del amor estelar. El cielo es fugaz y la arena clara. Lo pensó poco y se dijo en voz alta: la playa es inmensa, como mis olas de mar, bien a bien, cabemos los dos en ese lugar... No creo te falte espacio en mi, ni me sobre en ti...
Natalia no es poeta, sólo escribana delirante...
¿la esperas?
1 comentario:
soy tu más grande y poco condecorado fan...
lo sabías, no?
me encanta leerte bien...
me provocas ponerme a soñar...
beso con estela
(como las de los cometas, no conozco a ninguna Estela)
-plop!-
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