[cada vez que intento comenzar esta misiva ese inicio muta. si no le tomo fuerte seguirá perpetuando esta vorágine. no importa, no sé cómo empezar a contarte qué pasó en ese viaje... el primero más largo de la serie "salgo de casa para ir a casa". el destino siempre ha sido volver.]
no hubo rituales, ni parajes planeados, sólo un deseo de llegar. alejarse. los días eran soleados, los ojos siempre llenos de paisajes verdes y azules. sublime. todos los sentidos se llenaron de regalos. esos días huelen a selva, saben a café y se sienten como lluvia tibia.
[vuelvo al recuerdo para recapitular y pienso que once son muchos años. hay libros que me pegaron en los hombros y en la espalda ahora que emprendí el camino a ese lugar. libros, libres, hombres, mujeres, personas. hubo cosas que perdieron la brújula y el sentido de viaje. ¿uno cambia en tantas vueltas al sol?]
salimos de la comunidad indígena para salvarnos, nuestra vida queríamos se quedará ahí. estabamos hipnotizados los cinco viajeros. nadie deseaba salir. lo intentamos tres días seguidos, al cuarto supimos que a ese ritmo... pronto comenzaríamos a hablar tzeltal.
[estaba por llegar al lugar que respondía al "¿te ha pasado algo así?" cuando una espina me corto el brazo. me detuve un largo rato para reposar la herida. respiré, las fotos de ese cuarto daban cuenta de cada uno de esos viajeros que hoy ya no estaban más en la memoria. fueron días fríos.]
llevábamos los días suficientes para pensar ya en una comuna nómada, aquella mañana llegué al umbral de mi... desayunamos y optamos por la sana división.
no sé con quién llegué a ese lugar, no habría razón para recordarlo: la laguna de tziscao en sus azules y verdes borró todo vestigio de compañía. siguiendo esa fuerza del motor inmóvil personal me lancé al agua con lo menos que pude encima... en el agua me despoje de lo poco que me quedaba.
nade, flote, respiré azul y verde. claramente recuerdo la sensación fría del agua que pega en el pecho, de la corriente que viaja por tu cuerpo, deslavarse y abrirle las piernas al agua, embarazarse de libertad. flote sobre mi, me alegré por mi fidelidad al impulso... como en un orgasmo, salí de mi para volver más tarde inconsciente del paso del tiempo... llegué a Ithaca. sonreí.
[son muchos soles los que hay entre ese día y ahora. ir y volver ha sido otro viaje, vórtice espacial. descansemos ahora.]
dos uno, tres dos.
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